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Negligencia médica en medicina estética: qué es y cómo actuar
Cada vez más personas se someten a a tratamientos de medicina estética con el objetivo de mejorar su apariencia, aumentar su autoestima o corregir aspectos físicos que les incomodan.
Sin embargo, cuando el resultado no es el pactado, o peor aún, se sufre un daño, puede que nos encontremos ante una negligencia médica.
En este artículo te explicamos en qué consiste la medicina estética, por qué es esencial el consentimiento informado y en qué situaciones puede existir responsabilidad por negligencia médica.
¿Qué es la medicina estética?
La medicina estética es una especialidad médica no quirúrgica que tiene como objetivo mejorar el aspecto físico de una persona mediante tratamientos que, en general, no requieren hospitalización ni anestesia general.
Se diferencia de la cirugía estética en que los procedimientos suelen ser menos invasivos, aunque también conllevan ciertos riesgos.
Algunos ejemplos de tratamientos habituales en medicina estética son los siguientes:
Aplicación de toxina botulínica (botox).
Rellenos faciales con ácido hialurónico.
Tratamientos con láser (depilación, manchas, cicatrices, etc.).
Peelings químicos.
Mesoterapia.
Tratamientos corporales reductores, reafirmantes o anticelulíticos.
Todos estos procedimientos deben ser realizados por profesionales sanitarios debidamente cualificados, y con todas las garantías de seguridad clínica, así como deben ser debidamente consentidos y informados.

El consentimiento informado en medicina estética
Uno de los aspectos más importantes en cualquier tratamiento médico es el consentimiento informado.
¿Y qué es el consentimiento informado? El consentimiento informado es un derecho fundamental del paciente y una obligación legal para los profesionales sanitarios.
La persona que se va a someter a un tratamiento estético debe recibir toda la información necesaria sobre:
En qué consiste exactamente el procedimiento.
Qué resultados pueden esperarse.
Cuáles son los riesgos normales y específicos en su caso.
Qué posibles complicaciones pueden surgir.
Qué alternativas existen, si las hay.
Cuáles pueden ser las consecuencias de no realizar el tratamiento.
De este modo, es obligación del profesional sanitario explicar con claridad y adaptarse al nivel de comprensión del paciente, con el fin de que este pueda tomar una decisión con plena libertad.
¿Cuándo existe negligencia médica en medicina estética?
Se puede hablar de negligencia médica en medicina estética cuando el profesional actúa de forma contraria a la lex artis ad hoc, es decir, sin respetar las normas técnicas, científicas y éticas aplicables a su actuación.
¿Y cuándo puede ocurrir esto? Pueden producirse distintas situaciones que supongan una negligencia médica.
Entre las más comunes, podemos destacar las siguientes:
El procedimiento es realizado por una persona sin la titulación médica adecuada.
No se informa debidamente al paciente sobre los riesgos reales del tratamiento.
Se utilizan productos defectuosos o sin homologar.
Se produce una infección, quemadura, cicatriz u otro daño que podía haberse evitado con una correcta actuación.
No se ofrece seguimiento ni atención adecuada tras el tratamiento.
En estos casos, si como resultado de la actuación negligente del profesional que te ha tratado sufres un daño o perjuicio, puedes reclamar por negligencia médica.
No obstante, es importante recordar que cada caso es único y debe analizarse en función de las circunstancias concretas del tratamiento, la información facilitada y el daño sufrido.

Cómo actuar en caso de negligencia médica en medicina estética
Si crees que has sido víctima de una negligencia médica en un tratamiento de medicina estética, debes saber que los pasos a seguir varían según si el tratamiento se realizó en un centro público o privado.
En primer lugar, debes recopilar toda la documentación que dispongas relacionada con el tratamiento al que te has sometido y en el cual se ha producido la negligencia médica.
En segundo lugar, y siempre antes de acudir a la vía judicial, debes presentar una reclamación previa -si el centro es público– ante la administración sanitaria de tu comunidad autónoma, o una conciliación previa -si el centro es privado- ante el profesional que te ha tratado o contra el centro médico.
En tercer lugar, y si no se ha alcanzado un acuerdo previo o no has recibido respuesta, deberás interponer una demanda reclamando los daños sufridos a consecuencia de la negligencia médica.
¡Cuidado con los plazos! En términos generales, el plazo para reclamar ante un centro público es de 1 año desde la estabilización de las secuelas y de 5 años ante un centro privado.
Si quieres conocer cada paso con más detalle, puedes acceder a nuestro artículo en el que te lo explicamos pulsando aquí.
Conclusión
Si has sufrido un daño tras haberte realizado un tratamiento estético que se podría haber evitado si el profesional hubiera actuado diligentemente, es posible que estés ante un caso de negligencia médica en medicina estética.
Para poder reclamar tu negligencia médica es fundamental seguir una serie de pasos:
- Verificar si estamos dentro del plazo correspondiente para reclamar
- Recopilar la documentación necesaria para reclamar (muy importante el consentimiento informado)
- Presentar reclamación por la vía que corresponde
- Acudir a la vía judicial
Si te encuentras en esta situación, infórmate, valora las pruebas de las que dispones y busca apoyo especializado. Porque cuando sufres un daño que se podría haber evitado, tienes derecho a que ese daño sea reconocido y reparado.
Desde Intelectual Abogados® podemos estudiar tu asunto y ayudarte a reclamar la indemnización por daños y perjuicios que corresponda.
En Intelectual Abogados trabajamos con espíritu innovador y pionero. Nos identificamos con la exigencia y esfuerzo con los que nos comprometemos con nuestros clientes.
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