La propiedad intelectual puede convertirse en una herramienta clave para financiar empresas.
Un reciente informe de la EUIPO analiza el potencial de utilizar marcas, patentes, derechos de autor y otros activos intangibles como respaldo para conseguir financiación, una práctica todavía poco desarrollada en Europa y especialmente en España.
La cuestión resulta especialmente relevante porque las industrias intensivas en propiedad intelectual representan aproximadamente el 48 % del PIB de la Unión Europea y el 31 % del empleo, pero muchas empresas siguen teniendo dificultades para convertir el valor de sus activos intangibles en acceso a financiación.
El debate refleja un cambio importante: la propiedad intelectual ya no se analiza únicamente como un mecanismo jurídico para proteger marcas, obras o invenciones, sino también como un activo económico capaz de generar valor para las empresas.
Índice de contenidos
Qué significa financiar una empresa con propiedad intelectual
Tradicionalmente, cuando una empresa solicita financiación, las entidades financieras valoran principalmente activos como inmuebles, maquinaria u otros bienes materiales.
Sin embargo, muchas empresas actuales concentran una parte importante de su valor en activos intangibles.
Una marca conocida, una patente sobre una tecnología innovadora, un diseño industrial o determinados derechos de autor pueden tener un elevado valor económico.
La OMPI explica que los derechos de propiedad intelectual pueden utilizarse para respaldar financiación, ya sea ofreciéndolos como garantía o utilizando los flujos económicos generados por estos activos.
Esto significa que una empresa podría utilizar determinados activos de propiedad intelectual o propiedad industrial como parte de una operación destinada a obtener financiación.
Europa genera mucha propiedad intelectual, pero aprovecha poco su valor financiero
El informe de la EUIPO señala una importante paradoja.
Europa dispone de universidades, investigación, empresas tecnológicas y capacidad para generar innovación, pero continúa teniendo dificultades para transformar ese conocimiento en empresas capaces de crecer y competir internacionalmente.
Entre 2008 y 2021, cerca del 30 % de las startups europeas valoradas en más de 1.000 millones de dólares trasladaron su sede fuera de la Unión Europea, principalmente hacia Estados Unidos, buscando mejores oportunidades de financiación y crecimiento.
La EUIPO estima además que la brecha anual de financiación de las pymes europeas podría alcanzar los 365.000 millones de euros, correspondiendo entre 70.000 y 150.000 millones a empresas intensivas en propiedad intelectual.
Con un sistema adecuado, la financiación respaldada por propiedad intelectual podría movilizar entre 30.000 y 120.000 millones de euros adicionales cada año.
El gran problema: determinar cuánto vale una marca o una patente
La principal dificultad aparece cuando una entidad financiera tiene que responder una pregunta aparentemente sencilla:
¿Cuánto vale realmente una marca, una patente o unos derechos de autor?
A diferencia de un inmueble, muchos activos de propiedad intelectual no cuentan con referencias de mercado fácilmente comparables.
Su valor puede depender de numerosos factores: la duración de la protección, el mercado donde se explotan, los ingresos que generan, la posibilidad de conceder licencias, la fortaleza jurídica del derecho o incluso la evolución tecnológica.
Por eso, la EUIPO identifica la valoración como una de las principales barreras para desarrollar este tipo de financiación.
Entre los problemas se encuentran la falta de datos comparables, la dificultad para determinar un valor estable, los mercados secundarios poco desarrollados y la falta de metodologías homogéneas.
| Activo | Principal dificultad de valoración |
|---|---|
| Marca | Determinar su reputación y capacidad para generar ingresos |
| Patente | Valorar la tecnología y sus posibilidades comerciales |
| Derechos de autor | Estimar los ingresos futuros derivados de su explotación |
| Diseño industrial | Determinar su impacto comercial |
| Secreto empresarial | Identificar y valorar información confidencial |
España todavía utiliza poco la propiedad intelectual como garantía
En España este tipo de financiación continúa siendo poco habitual.
El informe específico sobre nuestro país identifica dificultades relacionadas con la valoración de los activos, los trámites administrativos y el marco jurídico aplicable a las garantías mobiliarias.
Las entidades financieras conocen la posibilidad de aceptar derechos de propiedad intelectual como garantía, pero mantienen una posición prudente.
Según el estudio, los bancos suelen mostrar una mayor preferencia por las marcas frente a las patentes, principalmente por la mayor duración potencial de su protección y por una percepción de mayor estabilidad de su valor.
También existen dificultades prácticas relacionadas con la valoración individual de cada derecho, la formalización de determinadas garantías y los gastos notariales, registrales y tributarios que pueden acompañar a estas operaciones.
Empresas españolas ya han utilizado marcas y patentes para conseguir financiación
El informe recoge varios ejemplos que demuestran que este modelo ya se utiliza en España.
Una empresa de distribución consiguió financiación utilizando como garantía una cartera de marcas de gran reconocimiento.
Otra empresa española de calzado hipotecó sus marcas durante la pandemia para obtener liquidez y mantener el suministro de productos.
En otro caso, una empresa de energía solar utilizó la valoración de una patente para facilitar la negociación con inversores.
También se recoge una operación de joint venture en la que la valoración conjunta de una patente y un secreto empresarial permitió determinar la participación correspondiente a una startup dentro de la nueva sociedad.
Estos ejemplos muestran que identificar correctamente los activos de propiedad intelectual puede tener consecuencias económicas muy importantes.
La propiedad intelectual empieza a convertirse también en un activo financiero
La principal conclusión de estos informes es que la propiedad intelectual está evolucionando desde una función exclusivamente jurídica hacia una dimensión económica cada vez más relevante.
Marcas, patentes, derechos de autor, diseños o secretos empresariales no solo permiten proteger una ventaja competitiva frente a terceros.
También pueden formar parte del patrimonio económico de una empresa, utilizarse en operaciones de inversión y, en determinados casos, servir como garantía para obtener financiación.
La OMPI considera que esta modalidad todavía se encuentra en una fase inicial, pero gobiernos, empresas y entidades financieras están desarrollando mecanismos para facilitar su utilización.
En Europa, el reto consiste en conseguir que el sistema financiero sea capaz de reconocer mejor el valor de los activos intangibles.
Y en España, el desarrollo de mejores sistemas de valoración y estructuras jurídicas adaptadas a este tipo de activos podría facilitar que más empresas puedan transformar su propiedad intelectual en una herramienta adicional de crecimiento y financiación.
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Fuentes
OMPI – Financiación respaldada por la propiedad intelectual
OMPI – Publicaciones sobre financiación mediante propiedad intelectual
EUIPO – IP-backed finance in Europe: state of play and future respectivos




