La relación entre la inteligencia artificial y los medios de comunicación vuelve a situarse en el centro del debate jurídico internacional. En esta ocasión, CNN ha presentado una demanda federal contra Perplexity AI acusando a la plataforma de utilizar miles de contenidos periodísticos protegidos por derechos de autor para generar respuestas mediante inteligencia artificial, sin autorización ni licencia.
El caso supone un nuevo paso en la creciente batalla entre los titulares de derechos y las empresas desarrolladoras de IA generativa. A diferencia de otros conflictos centrados en el entrenamiento de modelos, aquí también se cuestiona la forma en que la inteligencia artificial reproduce información, compite con los propios medios y afecta a su modelo de negocio.
Aunque el procedimiento se tramita en Estados Unidos, las cuestiones jurídicas que plantea son plenamente relevantes para Europa y España, donde la protección de los contenidos periodísticos y el desarrollo de la inteligencia artificial avanzan hacia un escenario regulatorio cada vez más exigente.
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Una demanda a Perplexity que puede redefinir el uso de contenidos periodísticos por la IA
CNN ha interpuesto una demanda federal contra Perplexity AI acusando a la compañía de infringir masivamente sus derechos de autor mediante la utilización de más de 17.000 contenidos periodísticos protegidos.
Según la demanda, Perplexity habría extraído, copiado y reutilizado artículos, imágenes, vídeos e incluso contenidos protegidos por muro de pago para alimentar su sistema de respuestas mediante inteligencia artificial.
La cadena sostiene que el buscador genera respuestas idénticas o sustancialmente similares a sus publicaciones originales, permitiendo al usuario obtener la información sin necesidad de acceder a la página web de CNN.
Además, la demanda añade otro elemento especialmente relevante: Perplexity habría generado respuestas incorrectas atribuidas erróneamente a CNN, provocando un posible perjuicio reputacional para la cadena y dando lugar también a reclamaciones relacionadas con el uso de su marca.
El conflicto llega después de que ambas compañías intentaran negociar un acuerdo de licencia que finalmente no prosperó. CNN afirma haber remitido requerimientos de cese y desistimiento y haber bloqueado los rastreadores de Perplexity antes de acudir a los tribunales.
Mucho más que derechos de autor: el verdadero conflicto económico de la IA generativa
Aunque públicamente el debate suele centrarse en el copyright, este procedimiento refleja un problema mucho más amplio.
Durante décadas los buscadores tradicionales actuaban como intermediarios: mostraban enlaces y dirigían tráfico hacia los medios de comunicación.
La inteligencia artificial cambia completamente ese modelo.
Ahora el usuario obtiene directamente una respuesta elaborada por el sistema sin visitar la página original.
Para los medios de comunicación esto supone una reducción potencial del tráfico web, de los ingresos publicitarios y del valor económico de sus contenidos.
CNN sostiene precisamente que Perplexity no se limita a citar fuentes, sino que explota comercialmente el trabajo periodístico ajeno para ofrecer un producto propio que compite directamente con quien creó la información.
Por su parte, Perplexity mantiene una posición similar a la defendida por otras empresas de inteligencia artificial: los hechos no pueden monopolizarse mediante derechos de autor y las respuestas generadas no constituyen una simple reproducción de los artículos originales.
Precisamente esa frontera entre información protegida y hechos libres será una de las cuestiones que deberán resolver los tribunales.
La protección del contenido periodístico frente a la inteligencia artificial
Aunque el litigio se desarrolla bajo la legislación estadounidense, en Europa existen numerosas normas que resultan especialmente relevantes para analizar un supuesto similar.
En España, el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (Real Decreto Legislativo 1/1996) reconoce la protección de las obras originales desde el momento mismo de su creación.
Especial relevancia presentan:
- Artículo 1, que reconoce la propiedad intelectual sobre todas las creaciones originales.
- Artículo 10, que protege expresamente las obras literarias, periodísticas y audiovisuales.
- Artículos 17, 18, 19, 20 y 21, que atribuyen al autor los derechos exclusivos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación.
- Artículo 32, relativo a los límites del derecho de cita y utilización de fragmentos de obras divulgadas.
- Artículo 138, que regula las acciones civiles frente a la infracción de derechos de propiedad intelectual.
- Artículo 140, relativo a la indemnización por daños y perjuicios.
A nivel europeo también resultan esenciales:
- Directiva (UE) 2019/790, sobre derechos de autor en el mercado único digital (Directiva DSM), especialmente:
- Artículo 15, que reconoce el denominado derecho conexo de los editores de publicaciones de prensa frente a determinados usos digitales.
- Artículos 3 y 4, relativos a las excepciones para minería de textos y datos (Text and Data Mining).
- Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act), que incorpora obligaciones específicas de transparencia para determinados modelos de IA de propósito general y exige facilitar información suficiente sobre los contenidos protegidos utilizados durante el entrenamiento cuando resulte aplicable.
- Convenio de Berna, que continúa siendo la base internacional para la protección de las obras literarias y periodísticas.
Respecto a la utilización de signos distintivos del medio de comunicación, también podrían resultar aplicables:
- Ley 17/2001, de Marcas, especialmente los artículos relativos al derecho exclusivo del titular y a las acciones por infracción.
- Reglamento (UE) 2017/1001 sobre la Marca de la Unión Europea, cuando existan marcas registradas con protección europea.
Asimismo, si determinadas conductas generan confusión respecto al origen empresarial de la información o aprovechan indebidamente la reputación de un tercero, también podría entrar en juego la Ley 3/1991, de Competencia Desleal, especialmente sus artículos 5, 6, 11 y 12.
Por qué este procedimiento puede marcar el futuro de toda la industria
Este procedimiento no afecta únicamente a CNN y Perplexity.
Su verdadero impacto alcanza a todo el ecosistema de la inteligencia artificial generativa.
Los tribunales deberán responder cuestiones que afectan directamente al futuro desarrollo de estas tecnologías:
- ¿Puede una IA reutilizar contenidos periodísticos para generar respuestas?
- ¿Dónde termina el derecho de cita y comienza la reproducción ilícita?
- ¿Es suficiente citar la fuente?
- ¿Puede una IA competir comercialmente con el creador del contenido utilizando su propio trabajo?
- ¿Cómo debe remunerarse a quienes generan la información original?
Las respuestas que ofrezcan los tribunales estadounidenses probablemente influirán también en el desarrollo interpretativo de la normativa europea.
No es casualidad que numerosos grupos editoriales hayan optado por firmar acuerdos de licencia con empresas tecnológicas, mientras otros continúan litigando.
Todo apunta a que el futuro pasará por modelos de autorización expresa y remuneración económica para el uso de contenidos protegidos por inteligencia artificial.
Qué deberían tener en cuenta empresas, medios y desarrolladores de IA
Cada vez son más las empresas que utilizan herramientas de inteligencia artificial para generar informes, noticias, resúmenes o contenidos comerciales.
Sin embargo, la utilización de estas tecnologías no elimina las obligaciones derivadas de la propiedad intelectual.
Antes de incorporar contenidos generados mediante IA conviene analizar, entre otras cuestiones:
- el origen de la información utilizada;
- la existencia de licencias o autorizaciones;
- las condiciones de uso de los contenidos originales;
- los riesgos derivados de una posible reproducción sustancial;
- la eventual utilización de marcas ajenas;
- las implicaciones en materia de competencia desleal.
Un adecuado asesoramiento jurídico permite minimizar estos riesgos antes de que aparezcan reclamaciones económicas o procedimientos judiciales.
La inteligencia artificial ya no solo plantea retos tecnológicos, sino también económicos y jurídicos
La demanda presentada por CNN contra Perplexity representa uno de los litigios más importantes surgidos hasta la fecha sobre inteligencia artificial generativa y derechos de autor aplicados al sector periodístico.
Más allá de determinar si existe o no infracción de copyright, los tribunales deberán pronunciarse sobre un aspecto mucho más profundo: quién debe beneficiarse económicamente cuando una inteligencia artificial reutiliza contenidos creados por terceros para ofrecer un servicio propio.
La respuesta marcará no solo el futuro de los medios de comunicación, sino también el desarrollo jurídico de la inteligencia artificial en los próximos años.
Fuentes
- Wwwhatsnew: http://wwwhatsnew.com/2026/05/31/cnn-demanda-perplexity-copyright-17000-contenidos-2026/
- La Razón: https://www.larazon.es/television/cnn-demanda-perplexity-usar-sus-contenidos-alimentar-respuestas_202606076a22ae7744a9ef6825f3d66f.html
- Safe Creative: https://www.safecreative.org/tips/es/cnn-lleva-a-perplexity-ante-la-justicia-por-infraccion-masiva-de-copyright/




